BlogLa adquisición de DigitalBridge por SoftBank revela cómo la IA está redefiniendo la infraestructura de telecomunicaciones
Durante años, la inversión en infraestructura de telecomunicaciones siguió un esquema relativamente estable. Torres, fibra óptica y centros de datos eran considerados activos pasivos, diseñados para generar rentabilidad a largo plazo mediante contratos y arrendamientos previsibles. El crecimiento era gradual y la demanda se podía anticipar con bastante precisión.
Ese paradigma está cambiando rápidamente.
La adquisición de DigitalBridge por parte de SoftBank Group no debe interpretarse solo como una operación financiera, sino como una señal clara de cómo la inteligencia artificial (IA) está alterando las reglas del juego en las redes de telecomunicaciones. Más que sumar activos, la operación busca posicionarse estratégicamente frente a una demanda cada vez más dinámica, intensiva en computación y difícil de predecir.
De infraestructura pasiva a plataformas activas impulsadas por IA
La cartera de DigitalBridge incluye centros de datos, redes de fibra, torres y soluciones de edge computing distribuidas en distintas regiones. Aunque a primera vista pueda parecer una estrategia tradicional de infraestructura, en realidad responde a una visión diferente: estos activos ya no funcionan como simples soportes, sino como plataformas activas directamente vinculadas a dónde se genera, procesa y consume la computación.
La IA está modificando profundamente el perfil del tráfico de red. Mientras que el entrenamiento de modelos requiere grandes concentraciones de computación en ubicaciones centrales, la inferencia, el análisis en tiempo real y los servicios inteligentes están empujando las cargas de trabajo cada vez más cerca de los usuarios y dispositivos finales.
Este cambio introduce nuevas exigencias en términos de latencia, capacidad de backhaul y diseño de red, desafiando los modelos clásicos de planificación de telecomunicaciones.
Nuevas exigencias para los operadores de telecomunicaciones
Para los operadores, la planificación de infraestructura ya no se limita a ampliar cobertura o aumentar escala. El reto ahora es soportar patrones de tráfico irregulares, con ráfagas intensas y un consumo elevado de recursos computacionales, muy distinto al comportamiento del tráfico de voz o vídeo tradicional.
La IA obliga a repensar cómo y dónde se despliega la capacidad, y pone el foco en la capacidad de adaptación de la red ante cargas de trabajo impredecibles y altamente exigentes.
El regreso del valor estratégico de la propiedad de la infraestructura
En la última década, muchos operadores optaron por modelos de bajo consumo de activos: vendieron torres, compartieron redes de fibra y externalizaron centros de datos para liberar capital y centrarse en los servicios.
La inteligencia artificial está complicando esta estrategia.
Cuando la ubicación del cómputo, el flujo de datos y el control de la red influyen directamente en la calidad, el coste y el rendimiento del servicio, la propiedad —o al menos el control— de ciertos activos vuelve a ser clave. No se trata de poseerlo todo, sino de garantizar una alineación más estrecha entre infraestructura y cargas de trabajo.
La apuesta de SoftBank sugiere que los grandes inversores ven un valor creciente en plataformas de infraestructura capaces de adaptarse rápidamente a la demanda de IA, en lugar de depender exclusivamente de capacidad neutral alquilada.
Qué implica esta estrategia para los operadores de telecomunicaciones
La lección para los operadores no es replicar la estrategia de inversión de SoftBank, sino comprender cómo la IA está alterando las bases sobre las que se diseñan las redes y se establecen alianzas estratégicas.
Este cambio ya se refleja en áreas clave como:
-
Edge computing, impulsado por casos de uso empresariales más que por consumo masivo
-
Redes privadas, donde las aplicaciones de IA exigen procesamiento local y rendimiento garantizado
-
Interconexión entre centros de datos, cuyo crecimiento supera al tráfico de acceso tradicional
Estas dinámicas hacen que externalizar completamente las decisiones de infraestructura pueda reducir la flexibilidad operativa y estratégica, y plantean nuevos desafíos sobre cómo fijar precios cuando el valor está más ligado al rendimiento que al volumen de datos.
Infraestructura preparada para la demanda impulsada por IA
El atractivo de DigitalBridge radica en su presencia en múltiples capas de infraestructura, lo que le permite adaptarse a un entorno donde las fronteras entre telecomunicaciones, nube y centros de datos son cada vez más difusas.
Hoy, los activos se evalúan no solo por su ocupación o contratos a largo plazo, sino por su capacidad de adaptarse a nuevos patrones de carga de trabajo. Centros de datos con mayor densidad energética, rutas de fibra que conectan nodos de computación y ubicaciones aptas para edge computing presentan perfiles de riesgo y rentabilidad muy distintos a los de hace unos años.
La conversación ha pasado de “qué tan lleno está un activo” a “qué tan útil será bajo las nuevas condiciones de demanda”.
Una señal estratégica, no un modelo único
Sería un error interpretar la adquisición de DigitalBridge como un manual a seguir para todo el sector. La mayoría de los operadores no están en posición —ni necesitan— realizar grandes compras de infraestructura.
Sin embargo, el acuerdo sí envía un mensaje claro: la infraestructura vuelve a ocupar un lugar central en la estrategia, impulsada por la expansión de la IA. Factores como control, flexibilidad y ubicación pesan cada vez más que la simple escala.
Para los líderes del sector, la pregunta clave no es si deben poseer más activos, sino qué partes de la infraestructura requieren una mayor alineación con la demanda generada por la inteligencia artificial.
Lo que resulta evidente es que la infraestructura de telecomunicaciones ha dejado de ser un elemento estático. La IA la está convirtiendo en un factor decisivo para el coste, el rendimiento y la competitividad, y los operadores ya no pueden permitirse ignorarlo. ByTelecoms
Para más información, llámanos o mándanos un mensaje por WhatsApp al teléfono 55 8947 0018, o déjanos tu número por aquí y nosotros te llamamos. Con gusto te atenderemos.